Hay canciones que nunca pasan de moda. Y voces que, por muchos años que pasen, siguen poniendo la piel de gallina.
El Altar de Muertos de La Mordida Fuentes está dedicado a dos artistas que unieron sus talentos para regalarnos algunas de las canciones más inolvidables de la música en español: Juan Gabriel y Rocío Dúrcal.
Juan Gabriel (1950-2016), conocido cariñosamente como El Divo de Juárez, fue uno de los grandes compositores e intérpretes de México. Su verdadero nombre era Alberto Aguilera Valadez y, a lo largo de su carrera, escribió cientos de canciones que han acompañado historias de amor, desamor, celebraciones y despedidas.
Con su personalidad inconfundible, sus trajes llamativos y una manera única de interpretar, convirtió temas como Querida, Hasta que te conocí o Así fue en auténticos himnos.
Rocío Dúrcal (1944-2006) nació en Madrid y comenzó su carrera como actriz y cantante siendo muy joven. Con el tiempo, aquella estrella española se convirtió en una de las voces más queridas de México, hasta ganarse el sobrenombre de La Española más Mexicana.
Su interpretación de las rancheras conquistó a millones de personas a ambos lados del Atlántico.
Cuando sus caminos se cruzaron, surgió una de las colaboraciones musicales más importantes entre España y México. Juan Gabriel encontró en Rocío una intérprete extraordinaria para sus composiciones y ella encontró en sus canciones una nueva dimensión artística.
De aquella unión nacieron numerosos éxitos, pero hay uno que ocupa un lugar especial: Amor eterno, compuesta por Juan Gabriel y grabada por Rocío Dúrcal en 1984. Una canción que ha terminado convirtiéndose en un himno para recordar a quienes ya no están.
Su relación profesional tuvo momentos de complicidad y también desencuentros, como suele ocurrir entre dos grandes personalidades. Pero su legado musical está por encima de cualquier diferencia.
Rocío nos dejó en 2006 y Juan Gabriel en 2016. Aunque, si hacemos caso a algunos de sus seguidores, el Divo de Juárez podría aparecer cualquier día por sorpresa.
En La Mordida Fuentes los reunimos de nuevo en nuestro altar para celebrar la música, la amistad entre dos países y todas esas emociones que sus canciones siguen despertando.
Porque mientras alguien siga cantando sus canciones, Juan Gabriel y Rocío Dúrcal nunca se habrán ido del todo.
¡Va por vosotros! Y que suene Amor eterno.